Según explico Camilo J. Cela Conde a Europa Press, “el estudio constata las diferencias en la actividad cerebral que existen entre mujeres y hombres al percibir la belleza. Mientras que las mujeres utilizan ambos hemisferios cerebrales, los hombres llevan a cabo la tarea sólo con el hemisferio derecho”. Cela Conde, doctor en Filosofía, es catedrático de Antropología y Filosofía de la Mente en la Universidad de las Islas Baleares, a la vez que hijo del fallecido escritor y Premio Nobel Camilo José Cela.
Para el equipo de investigadores, el por qué de las diferencias no es fácil de indicar. El estudio incluye una explicación evolutiva que apunta a que mujeres y hombres, durante la evolución humana, siguieron distintas estrategias de caza y recolección de alimentos que se sabe condujeron a diferentes maneras de orientarse. “Es posible que ese hecho afecte también a la percepción de la belleza. Al fin y al cabo, el poder simbólico de los objetos decorativos es muy alto y está relacionado sin la menor duda con aspectos sociales”, añade Cela.
Una de las novedades del estudio es la comparación entre mujeres y hombres en cuanto a la percepción de imágenes bellas, así como el uso de la técnica de la magnetoencefalografía. Los autores la habían utilizado ya en experimentos anteriores que les permitieron poner en evidencia la activación cerebral selectiva ante estímulos considerados como bellos por parte de las mujeres.
“Ese descubrimiento nos llevó a plantearnos las posibles diferencias que pudiesen existir entre ambos sexos. Como aspecto a tomar muy en cuenta, este trabajo nuestro de ahora añade el enfoque evolutivo tanto en lo que hace a la capacidad de apreciar la belleza como respecto de las diferencias que existen entre mujeres y hombres en esas facultades”.
Los autores examinaron la actividad cerebral en la corteza de 10 hombres y 10 mujeres a los que se les mostraron pinturas y escenas urbanas y les pidieron que las tasaran como “bellas” y “no bellas”. Para ello, estudiaron los campos magnéticos producidos por las corrientes eléctricas de las neuronas mediante la técnica de la magnetoencelografía (MEG).
Los investigadores descubrieron que en ambos sexos la actividad era mayor en el lóbulo parietal y que llegaba a su máximo en el periodo de 300 a 900 milisegundos después de que las imágenes se mostraran a los participantes. Este lapso de tiempo sugiere que la actividad está relacionada con el juicio que se realiza sobre la imagen en vez de con su percepción inmediata.
Según los autores, dado que el lóbulo parietal ha evolucionado en gran medida desde que divergieron los linajes de humanos y chimpancés, la disparidad de género en la apreciación de la belleza probablemente sea posterior a esta separación.
Según señala Cela, las aplicaciones médicas tendrán que esperar a que se lleven a cabo otros experimentos de este mismo tipo de tareas pero en personas con trastornos como la esquizofrenia. En tono desenfadado, Cela señala que “el rango temporal en el que aparecen los juicios acerca de si nos gusta o no una imagen (entre 500 y 900 milisegundos) debería consolar a los maestros que llevan a sus alumnos a un museo y se desesperan al comprobar el poco tiempo que dedican los niños a cada cuadro”.
En el trabajo, cuyo equipo de investigadores ha coordinado Cela, han colaborado científicos de las universidades de las Islas Baleares (UIB) y California, el Centro de Magnetoencefalografía ‘Dr. Pérez Modrego’ de la Complutense de Madrid y el Instituto de Física Interdisciplinar y Sistemas Complejos del CSIC y la UIB. De los aspectos evolutivos, psicológicos, los protocolos y registros MEG, la modelización de señales complejas y los procesos de preferencia estética se han encargado Francisco Ayala, Enric Munar, Fernando Maestú, Miguel Capó, Claudio Mirasso y Gisèle Marty respectivamente.
El Dr. Joe Dispenza, estudió bioquímica en la Universidad de Rutgers en New Brunswick, NJ Tiene una Licenciatura con énfasis en Neurociencias de Evergreen State College en Olympia, WA. El Dr. Dispenza también recibió su grado médico de la quiropráctica en Life University en Atlanta, Georgia, graduándose Magna Cum Laude. El ofrece su consejo de como crear positivos habitos nuevos para cambiar su vida a la persona que usted siempre ha querido ser.
La continua formación del Dr. Dispenza lo llevo a sacar un posgrado y educación continua en neurología, neurociencia, la función del cerebro y la química, la biología celular, la formación de la memoria y el envejecimiento y la longevidad. Él es un invitado a los de Quién es Quién en América.
En su obra Tu Cerebro Inmortal, el Dr. Dispenza nos dice “En los últimos siete años me ha interesado mucho el estudio de la remisión espontánea de enfermedades, en otras palabras, casos de personas diagnosticadas de afecciones como cáncer, diabetes, o raros trastornos genéticos para los cuales la medicina no tenía cura. Estudié a gente con trastornos cardiovasculares, como taquicardia o arritmia, hipertensión; a gente que tenía elevados niveles de colesterol, enfisema, problemas endocrinos, como trastornos tiroideos, y me interesaba saber si existían factores en común entre estas personas.“
Nos continua diciendo: “ Y descubrí que todas las personas que experimentaban una remisión espontánea, tenían cuatro cosas en común: la primera que cada persona aceptaba y creía que había una inteligencia divina, que controlaba su cuerpo. Puede que algunos le llamen inteligencia espiritual y otros digan que es una mente superior, una mente más profunda. Pero todas aceptaban que había una inteligencia más grande que ellos.”
y cuando veo estas cifras me quedo sorprendido “Cada segundo perdemos diez millones de células y en el segundo siguiente producimos otros diez millones de células. Nosotros no pensamos en hacerlo, tú y yo somos seres con libre albedrío, pero hay un orden, una inteligencia que lo hace por nosotros. Cada célula del cuerpo, de las cien billones de células del cuerpo físico, cada célula experimenta cien mil reacciones químicas por segundo. Si ello lo multiplicamos por los diez billones de células podemos ver que hay cierta inteligencia que nos da constantemente vida. Ahora, lo interesante de esta inteligencia es que tiene una voluntad independiente de nuestra voluntad. Nos da vida constante y sistemáticamente, su voluntad trasciende nuestra voluntad; su mente trasciende nuestra mente y mantiene un orden en el cuerpo físico. Un ejemplo serían los enzimas activos en el ADN de las células. Hay tres mil doscientos millones de ácidos nucleicos en los genes de una célula“.
Para continuar conociendo mas sobre esto puede visitar mis videos, busque por Joe Dispenza en mi videoteca CITYNICE.vodpod.com en el Sidebar de la izquierda.
Los doctores operaron a Esquibel después de descubrir lo que parecía ser un tumor microscópico tras realizarle una resonancia magnética, pero mientras extirpaban este tumor encontraron el hallazgo que atribuyeron a un caso de “feto dentro del feto” en el cual un gemelo comienza a formarse dentro de su hermano, según informa la BBC.
Sin embargo, el equipo médico del Memorial Hospital en Colorado aseguró que estos casos suceden de forma muy extraña en el cerebro y que también puede haber sido un tipo de tumor cerebral congénito, aunque estos tumores no suelen suponer el crecimiento de un pie o una mano, según los médicos.
El doctor Paul Grabb, cirujano pediátrico, señaló que Sam se curó después de someterse a la operación, el pasado mes de octubre. “Parecía un parto de nalgas de un bebé, saliendo del cerebro”, manifestó Grabb. “Encontrar una estructura perfectamente formada (como esta) es extremadamente único, inusual, sin precedentes”, aseguró.
Los padres de Sam, Tiffany y Manuel Esquibel, declararon que su hijo se encuentra en casa pero se enfrenta a análisis de sangre mensuales para comprobar si hay señales de cáncer o de regeneración, junto con una terapia física para mejorar el movimiento de su cuello, aunque aseguraron que se ha recuperado prácticamente de la intervención. “No podría saberse a no ser por la cicatriz que tiene allí”, afirmó su madre.
Un miembro de la organización Tumor Cerebral de Reino Unido, Trevor Lawson, manifestó que incluso con las técnicas más modernas, “los cirujanos no pueden estar totalmente seguros de lo que encontrarán cuando entran en un cráneo”. “Aun así, es un caso excepcionalmente raro”, aseveró Lawson.
“Es bueno saber que Sam se está recuperando bien, ya que los tumores cerebrales matan ahora a más niños que ningún otro cáncer sólido y es esencial que se realice una mayor investigación para identificar cuál es su causa”, opinó Lawson.
Las emociones son fenómenos psicofisiológicos continuos que nos permiten adaptarnos a ciertos cambios de nuestro entorno. Psicológicamente, alteran la atención, condicionan nuestras conductas e incluso activan la memoria.
Desde el punto de vista fisiológico, además, las emociones producen respuestas en el cuerpo, en la forma de expresiones faciales o tonos de voz, por ejemplo. Pero, ¿qué influencia tienen las emociones en el cerebro?
Una investigación realizada en la Universidad de Standford, en Estados Unidos, ha analizado el efecto sobre el cerebro de nuestra capacidad de regular las emociones según sigamos dos estrategias distintas: la reconsideración cognitiva y la represión expresiva.
Según explican los científicos del departamento de psicología de dicha universidad, Philippe Goldin y James Gross, en un artículo aparecido en la revista Biological Psychiatry, la estrategia de reconsideración cognitiva (pensar sobre lo que está pasando) tendría un impacto temprano en el proceso de generación emocional, mientras que la represión expresiva (evitar que se note lo que estamos sintiendo) sería una estrategia de comportamiento cuyo impacto es tardío, dentro del proceso de generación emocional.
La reconsideración, según Goldin, es una estrategia cognitiva que altera la significación de una situación potencialmente desquiciante, y ha sido asociada anteriormente con niveles reducidos de emociones negativas e incremento positivo del bienestar.
Goldin pone el siguiente ejemplo para comprender esta estrategia en un comunicado de la Universidad de Stanford: si vemos a un médico suturando una herida de alguien, justo antes de dejarnos llevar por el horror de la visión de la sangre, podemos pensar que el paciente está siendo ayudado y que se recuperará.
Por el contrario, la represión es una estrategia del comportamiento que implica la inhibición de la expresión física (no llorar o reír, por ejemplo) provocadas por las emociones. En anteriores estudios, esta represión emocional ha sido asociada con el incremento de la respuesta fisiológica a las emociones, así como con la reducción del bienestar. Es decir, cuando una emoción es reprimida, el cuerpo puede manifestar un síntoma específico y por lo general la persona disminuye su nivel de bienestar o felicidad.
Pero, hasta la fecha, explican los científicos en Biological Psichiatry, no se había realizado un estudio que investigase directamente las bases neuronales de estas estrategias emocionales. Para conseguirlo, recurrieron a la exploración por resonancia magnética funcional (fMRI, una técnica que permite medir la respuesta hemodinámica o de los flujos sanguíneos, relacionada con la actividad neuronal del cerebro.
La computación cognitiva, financiada por el Gobierno de EE UU, contará con la colaboración de neurólogos y psicólogos
IBM ha anunciado que está investigando junto al Gobierno de EE UU el desarrollo de circuitos electrónicos que funcionan de forma similar al cerebro humano. Para la compañía informática los ordenadores podrán resolver distintos problemas teniendo en cuenta el contexto en el que estos mismos se desarrollan.
La llamada computación cognitiva podrá desarrollarse gracias a científicos, neurólogos y psicólogos. El proyecto será financiado por el Gobierno estadounidense que en un primer esfuerzo destinará 4,9 millones de dólares -unos 3,8 millones de euros- , el resultado de la investigación podría ser utilizado para el análisis de datos a gran escala o el reconocimiento de imágenes. Los padres de esta investigación aseguran que el cerebro tiene un componente extra respecto de otros circuitos electrónicos y a su vez complejo: “La mente tiene una capacidad increíble a la hora de integrar la información de los sentidos que es ambigua, puede crear sin esfuerzo categorías espacio-temporales e interrelacionar datos sensoriales”, asegura Dharmendra Modha, director de la investigación. El proyecto, que arrancará en un plazo de 9 meses, contará con la colaboración de cinco universidades estadounidenses, y en un primer momento tendrán el objetivo de reconstruir un cerebro similar al de un gato.
Fuente:ELPAÍS.com