Más fácil, rápido, seguro y, sobre todo, menos problemático. Esa es la promesa con la que Microsoft anunció el lanzamiento de su nuevo modelo, el Windows 7, que viene a sustituir al muy criticado Vista.
El gran reto, aunque no reconocido, del gigante estadounidense es superar la decepción que provocó su anterior modelo.

El otro gran objetivo de Microsoft es que su nuevo sistema permita hacer las tareas diarias de forma más sencilla y veloz con un tiempo de arranque no es de más de 20 segundos.
Además, Windows 7 permite tener abiertas hasta 50 ventanas a la vez sin que afecte al rendimiento y permite buscar información desde la pantalla de inicio, no solo en el equipo como hasta ahora, sino también en la intranet de la empresa y en internet.
Al ser un buscador interno, ya no será necesario abrir cada web para consultarla y luego tener que volver a salir, pues se abrirá en una ventana contigua.
La tercera fortaleza del nuevo sistema es que será más seguro. Permitirá, por ejemplo, encriptar no solo la información del ordenador, sino también la de los dispositivos portátiles USB. También va a facilitar que los usuarios puedan acceder desde su hogar de forma segura a toda la red corporativa de su empresa, no solo al correo.
Muchas de las novedades de Windows 7 están pensadas para facilitar el trabajo de las empresas. AsÃ, va a ser más sencillo para los administradores tecnológicos de las empresas actualizar la red corporativa. Y va a ahorrar costes, ya que consume hasta el 30% menos de energÃa.
Windows 7 va a sustituir al Vista en los PC, pero también al XP en los netbooks. Además, ha sido diseñado para poder ser usado en los nuevos ordenadores táctiles. Microsoft espera vender 200 millones de licencias del producto en todo el mundo antes del 2011, de las que 50 millones se despacharán en Europa.